Con la salida de miles de viajeros desde Chile durante la temporada de verano, las decisiones de último minuto suelen multiplicar los contratiempos. Equipaje mal distribuido, falta de documentación, no revisar restricciones de aerolíneas o viajar sin asistencia al viajero son algunos de los “errores típicos” que se repiten año a año y que pueden encarecer el viaje o afectar la experiencia.
“En verano, los imprevistos tienden a aumentar por volumen de pasajeros y alta ocupación. Por eso, recomendamos preparar el viaje como un proyecto simple: revisar requisitos, armar un equipaje inteligente y asegurar la cobertura adecuada. Con eso, se evitan la mayoría de los problemas comunes”, explicó Hugo Avilés, marketing manager de Viajes Falabella.
En cuanto a tendencias, el interés se mantiene fuerte por destinos de playa en el Caribe y Latinoamérica. A los clásicos de temporada, se suma San Andrés (Colombia), una alternativa cada vez más buscada por quienes priorizan el mar, descanso y buena relación entre experiencias y presupuesto. “San Andrés destaca por su clima, su formato ideal para viajes en pareja o familia, y porque permite combinar descanso con panoramas simples sin una logística compleja”, agregó Avilés.
CHECKLIST
Equipaje:
• En el equipaje de mano, llevar lo irremplazable (documentos, cargadores, aparatos electrónicos y medicamentos) y recordar que en cabina hay límites para líquidos: usa envases de tamaño permitido y bolsa transparente según la norma de la aerolínea y el aeropuerto.
• Verificar con anticipación el equipaje incluido en la compra (especialmente en tarifas promocionales) y definir si se necesita maleta en bodega o solamente carry-on.
• Revisar el pronóstico del tiempo para las fechas de viaje: ayudará a definir ropa, calzado y extras clave (impermeable liviano o abrigo para la noche).
• Etiquetar la maleta (nombre/teléfono) y dejar espacio para compras o souvenirs.
Salud:
• Considerar asistencia al viajero y/o seguro de viaje, especialmente si el destino implica costos médicos altos o conexiones múltiples.
• Revisar con anticipación si el destino exige o recomienda vacunas y los requisitos sanitarios vigentes (llevar los certificados si aplica).
• Preparar un botiquín básico (analgésicos, antialérgicos, parches, medicamentos personales). Recordar llevar los medicamentos con receta o respaldo en el equipaje de mano.
• En destinos de playa, no subestimar lo básico: hidratación, protector solar y repelente son imprescindibles para el día a día.
Seguridad y documentos:
• Verificar la vigencia de pasaporte e identificación y, si aplica, llevar visa (o autorización de ingreso correspondiente); además, guardar copias digitales (correo/nube) de pasajes, reservas y póliza.
• Informar del viaje al banco, activar medios de pago para uso internacional y llevar al menos dos opciones.
• Hacer el check-in online apenas se habilite (normalmente 24–48 horas antes) y revisar la selección de asiento (incluida o con costo según tarifa) para evitar filas y asegurar ubicación.
• Si se va a mover en el destino, revisar traslados y tiempos reales al aeropuerto.
• Si se va a arrendar auto o contratar traslados, reservar con anticipación y revisar requisitos y condiciones (licencia válida, edad mínima, seguros, depósito y políticas de combustible y peajes).
• Revisar tu roaming o eSIM y descargar mapas y boarding passes offline por si no hay señal.
• Llevar adaptador de enchufe según el país (y un cargador portátil).
“Nuestra recomendación es armar el viaje con la asesoría de un ejecutivo: no sólo ayuda a elegir la mejor combinación de vuelos y hotel, sino también a anticipar requisitos, coberturas y detalles que en temporada alta pueden hacer una gran diferencia”, concluyó Avilés.